domingo, 3 de agosto de 2008

Nuestro Pan Diario

Comedero para Ardillas

Lectura: Salmos 65

Hace unos cuantos años puse un comedero para ardillas sobre un abeto a unos cuantos metros de nuestro hogar. Se trata de un artefacto sencillo - dos tablas y un clavo al cual se le atraviesa una mazorca de maíz. Cada mañana una ardilla viene para disfrutar la comida ese día. Es una cosita linda, negra con una barriguita redonda y gris. Me siento en nuestro porche trasero por las mañanas y la observo mientras come. La ardilla arranca cada grano de la mazorca, lo sostiene entre sus patas, le da vuelta y se come el corazón. Al final del día no quedan granos, sino sólo un montoncito ordenado de sobras debajo del árbol.

A pesar de que la cuido, la criatura me teme. Cuando me aproximo, ella huye, refugiándose en su árbol y chillándome cuando me acerco demasiado. No sabe que soy yo quien le da comida.
Algunas personas son así con Dios. Huyen de Él con temor. No saben que Él las ama y que les provee ricamente de todo para que lo disfruten (Sal. 65:11).

Henry Scougal, un ministro escocés del siglo XVII, escribió: "Nada es más poderoso para enganchar nuestro afecto que encontrar que somos amados por Aquel que es totalmente amoroso ... Cómo debe esto asombrarnos y deleitarnos; cómo debe esto vencer nuestro amor y derretir nuestros corazones". El amor de Dios es el amor perfecto que "echa fuera el temor" (1 Juan 4:18). __ DHR

Tu amoroso Padre Celestial nunca te quita los ojos de encima.

No hay comentarios:

Juegos !!!